domingo, 11 de mayo de 2008

River, un papelón de todos.

La derrota de River frente a San Lorenzo demostró dos cosas:
1) que la gente no termina de entender que el fútbol es un deporte y que se puede perder.
2) que muchos periodistas tienen peor comportamiento que el peor de los hinchas.
Las diatribas periodísticas respecto del desempeño de los jugadores de River ocuparon mucho tiempo y espacio en los medios de comunicación y -lamentablemente- en muchos casos no contribuyeron a la difusión de una lectura distentida de un simple partido de fútbol.
Así las cosas, fue común encontrar en los programas y diarios especializados expresiones desmedidas y temerarias del tipo de: "son unos absolutos perdedores" "no han ganado nada".
Es una ironía que quién dispone de un medio masivo para difundir sus ideas tenga ideas tan pobres ¿Qué es lo que se pierde? Nada, o en realidad si, sólo un partido de fútbol lo que es igual a nada.
Tal vez, lo que contribuye a corromper una práctica deportiva, generando limitadas resignificaciones, es que haya en juego tanto dinero. Algún mal pensado podría creer que el que pensó el show se inspiró en la guerra.

viernes, 2 de mayo de 2008

Otra vez la irresponsabilidad

La agresión al arbitro asistente en el partido de Boca por Copa Libertadores frente a Cruzeiro vuelve a mostrar la irracionalidad de ciertas conductas ya naturalizadas y que escapan a cualquier intento de clasificación por sector social.
Distinta - y también nefasta- es la problemática que deviene en violencia pero que se relaciona con negocios no reconocidos -pero muy evidentes- de ciertos grupos de "hinchas".
La actitud de un plateísta que cobardemente agrede física y anónimamente a un protagonista del espectáculo es incomprensible. No podemos seguir avalando con el silencio este tipo de acciones. Quien allá tenido la posibilidad de ser testigo debe dejarlo en evidencia. Este es el mejor de los castigos posibles, mostrar al irresponsable frente a todos.
Después, llegarán las sanciones de las instituciones que correspondan -al parecer habrá una sanción económica y la suspensión del estadio para partidos que organice la Conmebol- pero nunca tendrán el efecto deseado si no se acompañan con la condena social.
Reflejos existen, lo hubo en el repudio de la gente en el incidente que la hinchada de River protagonizó en cancha de Vélez. Pero no alcanza con repudiar a muchos ya es hora de empezar a ponerle caras a los irresponsables