El fútbol es un espectáculo pero hoy más que nunca está absolutamente subordinado al negocio (porque sin duda es un gran negocio ¿no?). Debemos tener esto muy claro para entender que no siempre el show debe continuar, las vidas no se negocian.
Pueden decirme que los hechos de violencia ocurridos durante el fin de semana son obra de uno o dos locos pero todos estamos un poco locos (por suerte algunos un poco menos) de otra forma no podríamos explicar brutales reacciones ante sucesos mínimos como una derrota, una eliminación o un descenso.
Pero el fútbol es un gran negocio (para muchos) y a nadie le gusta que su negocio caiga en bancarrota y por eso nunca debe parar.
Para nosotros el fútbol debería ser un divertimento, tan sólo un espectáculo, como ir al cine o a comer. ¡Podrían imaginarse parados en la cola del cine recibiendo golpes de la policía o insultos de otros asistentes! Lo dudo pero si se hiciera cotidiano, como ocurrió con el fútbol, quizás nos acostubraríamos.
Sin duda, el trasfondo es más complejo pero haber naturalizado el padecer en cada partido hace que el negocio de muchos sea más sencillo.
No es para nada divertido que el fútbol sea un turismo aventura, la próxima solicite el libro de quejas.
martes, 18 de marzo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
QUE TAL, SI PUEDES AGREGAR TODA LA PROGRAMACIÓN DEL TORNEO TE LO AGRADECERÈ
Publicar un comentario